Valores y principios personales

Cada persona se rige por unos principios y unos valores para navegar por la vida y todos son válidos. Cada uno de nosotros tenemos un mapa concreto de la realidad acorde a nuestras vivencias, experiencias y desarrollo personal y de eso nos valemos para regirnos por una serie de principios y valores.

Aunque ambos conceptos los utilizamos de manera indistinta, no significan lo mismo. Los valores derivan, en gran medida, de los principios y son más subjetivos, aunque es cierto que en muchas ocasiones es difícil discernir entre lo que es un principio y un valor.

A grandes rasgos, las diferencias son:

Los principios son leyes universales por las que todos nos regimos para el bien común y el bienestar social. Suelen ser comunes entre todos los individuos y de los que a partir de ellos regimos nuestros propios valores. La Declaración Universal de los Derechos Humanos es un claro ejemplo de los principios en los que nos regimos todos, incluyendo:

  • Principio de igualdad
  • Principio de libertad
  • Principio de justicia
  • Principio de vida
  • Principio de humanidad
  • Principio del bien
  • Principio de moralidad
  • Principio de fraternidad
  • Principio de responsabilidad…

Los valores son atributos o cualidades que deseamos tener y por los que nos regimos nosotros como individuos y pueden coincidir perfectamente con los principios. Dependen de la cultura, religión, educación y vivencias personales. Para un país o religión determinada, los valores pueden ser totalmente opuestos. Son personales y pueden cambiar a lo largo de nuestra vida. Comenzamos a adquirir valores desde nuestra más tierna infancia con nuestra educación y los vamos modificando en base a nuestras experiencias, creencias, vivencias, etc. Actuar acorde a nuestros valores nos aporta satisfacción y plenitud. En cambio cuando no hay coherencia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos puede causarnos malestar, desazón y desasosiego.

Algunos ejemplos de valores serían:

  • Solidaridad: ayudar a las personas más débiles siempre que lo necesiten
  • Fidelidad
  • Religiosos: llevar burca en religiones islamista
  • Respetar la vida humana, animal y vegetal
  • Gratitud
  • Humildad
  • Integridad, tanto de uno mismo como de los demás
  • Empatía
  • Responsabilidad
  • Amabilidad
  • Respeto
  • Constancia
  • Familia
  • Perserverancia
  • Libertad…

Un individuo tiende a relacionarse en función a sus valores y vibramos en sintonía con aquello en lo que creemos y consideramos que, para nosotros, es lo correcto. De ahí hacer mención al famoso dicho popular «Dios los cría y ellos se juntan».


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Me gusta escribir sobre crecimiento personal, espiritualidad, reflexiones del día a día y pensamientos que vienen y van por mi cabeza. También me inspiro de lo que voy leyendo por ahí. Escribo cuando el cuerpo me lo pide, ni más ni menos.

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